Cuando un cliente entra en una tienda, restaurante, oficina o showroom, el color es uno de los primeros elementos que percibe, incluso antes de analizar el producto o el precio. No es casualidad: los colores influyen en la emoción, la memoria, el tiempo de permanencia, la intención de compra y la percepción de calidad de una marca. Sabías qué, según el Instituto de Psicología del Color, el 85% de las decisiones de compra visuales están influenciadas por el color.
Por eso, la elección de la pintura en un espacio comercial va mucho más allá de lo estético. Es una herramienta estratégica.
¿Por qué el color importa en un negocio?
La psicología del color se utiliza en retail, marketing y arquitectura porque:
- Crea una primera impresión inmediata
- Refuerza la identidad de marca
- Activa emociones y decisiones de compra
- Guía el flujo de circulación dentro del espacio
- Genera sensaciones: amplitud, calma, energía, lujo, cercanía…
- Influye en cuánto tiempo se queda el cliente y cómo se siente
Un color mal elegido puede hacer que un espacio se perciba frío, desordenado, poco profesional o incluso incómodo. Uno bien elegido puede incrementar ventas, fidelizar clientes y mejorar la experiencia de compra.
¿Cómo el color influye en el comportamiento del cliente?
- Aumenta el tiempo de permanencia → Colores suaves y cálidos relajan; los fríos enfocan.
- Activa el apetito → El rojo y amarillo funcionan en hostelería.
- Transmite confianza Tonos azules y neutros funcionan en entornos sanitarios o financieros.
- Guía la circulación → Paredes o suelos marcados visualmente pueden dirigir el recorrido del cliente por la tienda
- Refuerza la memoria de marca → Un local con colores corporativos bien integrados se recuerda más.
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